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El lado oculto de Pekín

El lado oculto de Pekín

Aunque cuando se visita China, el tiempo siempre es escaso y es difícil salirse del calendario que establecen los tours organizados, existen otros puntos de interés que no tienen nada que ver con la Ciudad Prohibida o el Templo del Cielo; en busca de una cara de Pekín diferente a la que muestran las guías.

01 Dashanzi


También conocido como el distrito de arte 798, esta zona presenta un conglomerado de edificios y fábricas que muestran un estilo único que florece poco a poco en el país gracias a la influencia de Occidente. Galerías y estudios de arte, restaurantes y bares con un toque especial... Una atmósfera alejada del Pekín de la tradición.

¿Cómo llegar? En la parada de metro de Sanyuanqiao hay que dirigirse a la salida C para montarse en el autobús 401 (1 yuan; 12 céntimos de euro) y bajarse en la parada de Dashanzi Lukou Nan.

02 Un barco de mármol


El barco de mármol del Palacio de Verano se esconde en la parte noroeste del lago Kunming, ensombrecido por las vistas que ofrece el lugar, uno de esos espacios que materializan el tópico de "marco incomparable".

Se construyó en 1755 y se sustentaba sobre una base de madera, que ardió en 1860 dañando todo el barco excepto su casco. La emperatriz Cixi se encargó de reconstruirlo en 1893 con un diseño más occidental, tal y como se conserva en la actualidad: con sus 36 metros de largo y ocho de alto. De todo el recinto, Cixi no prefería ni los suntuosos palacios ni los románticos paseos en bote por el lago, sino el barco de marmol, donde disfrutaba de las vistas mientras bebía un té.

¿Cómo llegar?: Tras bajarse en la parada de metro de Beigongmen, se encuentra fácilmente la entrada norte del palacio. La entrada al recinto vale 30 yuanes (3,70 euros). Si se quieren ver también los palacios, el precio asciende a 60 yuanes (7,30 euros).

03 Templo de Dongyue


Este pequeño templo rompe con la norma de Pekín: es un lugar de culto taoísta dedicado al emperador Dongyue o Dios de la montaña Tai, uno de los cinco picos sagrados del taoísmo en China. Fundado durante la dinastía Yuan, este santuario cuenta con 900 años de historia y debe su fama a la gran cantidad de estatuas de dioses y estelas de piedra que guarda en su interior.

Existe un museo, también dentro del templo, en el que se desarrollan diversas tradiciones populares durante fechas señaladas en el Calendario Lunar chino, como el Año Nuevo Chino, periodo en el que el templo se decora con pancartas e imágenes de 福 o fú, que se traduce literalmente como “buena suerte”.


¿Cómo llegar? Es fácil llegar desde la parada de Chaoyangmen. Entrada: 10 yuanes (1,20 euros).

04 Huang Hua el tramo anónimo de la Gran Muralla china


Acostumbrados a las aglomeraciones en los tramos de Badaling y Mutianyu, Huang Hua nos brinda un paraje mucho más relajado, a 65 kilómetros de la capital. Construida por la dinastía Ming entre 1368 y 1644, esta zona exhibe numerosos lagos y presas que brotan de la nada e irrumpen en nuestra travesía por la muralla, así como un bosque de castaños y el castillo de Yaoziyu. Nota para los supersticiosos: en el castillo hay un árbol que si se toca garantiza la buena suerte.

Este tramo recibe el nombre de Huang Hua (黄花 o flor amarilla) debido a la generosa presencia de esta flor durante el verano.

¿Cómo llegar? Desde la parada de metro de Dongzhimen, dirígete a la estación de autobuses del mismo nombre para coger el 916 (11 yuanes; 1,35 euros) hasta Huairou Dishui. Allí, camina unos 50 metros para llegar al autobús que une Huairou y Shuichangcheng (3 yuanes; 0,37 céntimos). Entrada: 34 yuanes (4,18 euros).

05 Palacio del príncipe Gong


Este palacio forma el conjunto más grande de mansiones pertenecientes a la dinastía Qing (1641-1911) en la capital del Imperio chino. Tras diversas disputas, el emperador Xianfeng (1851-1862) otorgó la propiedad de este magnífico palacio al príncipe Gong, que da nombre al lugar.

Su estructura obedece a la de la típica mansión imperial china y cuenta con un área total de 60.000 metros cuadrados. Para su construcción se emplearon materiales similares a los del palacio de la Longevidad Tranquila de la Ciudad Prohibida.

En 2005 se iniciaron las labores de restauración y en 2008 se reabrió como museo, con el fin de enseñar las costumbres de la vida de las familias nobles durante la dinastía Qing. También se programan espectáculos y actuaciones de la famosa ópera de Pekín.

¿Cómo llegar? El palacio está muy cerca de la parada de metro de Beihai North. La entrada básica vale 40 yuanes (5 euros).

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